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¿Por qué nos gusta tanto las empanadas? El amor a las calorías

¿Por qué nos gusta tanto las empanadas? El amor a las calorías

¿A quién no le gusta una deliciosa empanada? Ya estén rellenas de carne, pollo, queso o verduras, las empanadas nos vuelven locos. Pero, ¿por qué nos gustan tanto? ¿Es el sabor del relleno lo que nos hace volver por más o hay algo más profundo detrás de nuestro antojo de este clásico aperitivo latinoamericano?

Nuestra genética todavía está en las cavernas

Desde una perspectiva evolutiva, no es de extrañar que a los seres humanos nos gusten los alimentos ricos en calorías. Después de todo, nuestros ancestros tenían que lidiar con períodos prolongados de escasez de alimentos y buscaban constantemente fuentes de alimentos que les proporcionaran la energía necesaria para sobrevivir. Los alimentos ricos en calorías eran esenciales para proporcionar la energía suficiente para superar los tiempos difíciles. En aquel entonces, estos alimentos se asociaban con la buena salud y la seguridad, por lo que nuestro código genético estaba programado para favorecerlos. Esto explica por qué todavía hoy nos apetecen alimentos ricos en calorías, como los postres, las carnes grasas y los fritos como las empanadas. Aunque nuestro entorno ha cambiado mucho desde entonces, este rasgo evolutivo sigue formando parte de nuestra naturaleza. Por eso, al elegir alimentos, puede resultar difícil ignorar el atractivo de los alimentos ricos en calorías. A pesar de que nuestra dieta moderna ha cambiado mucho desde la prehistoria, esta programación genética sigue formando parte de nuestra esencia. ¿Pero cómo podemos lidiar con esto ahora?

Más calorías, menos actividad física

El mundo actual es muy diferente al de nuestros antepasados prehistóricos. Hoy en día, satisfacer los antojos de comida está a solo unos pocos clics de distancia. A diferencia del pasado, en el que se tenía que cazar para obtener alimentos, hoy ya no es necesario abandonar la comodidad del hogar si se desea disfrutar de algunas calorías de más. Y esto ha provocado un aumento del sobrepeso en todo el mundo. Es el clásico ejemplo de "cuidado con lo que deseas". Nuestro cuerpo está programado para buscar alimentos ricos en calorías, pero la industria alimentaria, consciente o inconscientemente, ha aprovechado esta circunstancia para crear productos aún más deliciosamente calóricos que nunca. Así que, aunque sea fácil culpar a nuestros antepasados prehistóricos, en realidad, es nuestro estilo de vida moderno el que nos pone en riesgo de sobrepeso. Si queremos mantener un peso saludable, la clave está en la moderación y el equilibrio, por muy tentadoras que sean esas calorías de más.

¿Qué podemos hacer al respecto?

La solución es ser conscientes de las respuestas naturales de nuestro cuerpo y de nuestros antojos. Debemos adoptar un enfoque consciente de la comida y entender por qué nos atraen unos alimentos más que otros. De este modo, podemos aprender a disfrutarlos con moderación sin excedernos. También debemos asegurarnos de que la mayor parte de nuestra dieta consista en alimentos integrales ricos en nutrientes y limitar el consumo de alimentos muy procesados (que son los que tienen mayor densidad de calorías). De este modo, aunque sucumbamos a algún antojo ocasional, éste no arruinará nuestra alimentación general. Controlar nuestras elecciones alimentarias es mucho más saludable que intentar eliminar por completo de nuestra dieta todos los alimentos que nos gustan, lo que podría provocar sentimientos de privación y culpa. Si comprendemos las respuestas naturales de nuestro cuerpo a la comida, podremos tomar decisiones conscientes que nos ayudarán a mantener un estilo de vida equilibrado. En resumen, cuando se trata de empanadas y otros alimentos ricos en calorías: disfrutalos con moderación. Con este planteamiento, no tenemos que preocuparnos por sacrificar el sabor en pos de la salud. Podemos aprender a tomar decisiones más sabias que nos beneficien a largo plazo. Así que adelante, date un gusto... ¡pero hacelo con conciencia!

En conclusión:

Nuestros cuerpos siguen estando programados para desear alimentos ricos en calorías, pero si somos conscientes y comprendemos por qué nos atraen tanto las empanadas, hamburguesas y helados, podemos elegir mejor las comidas que no sabotearán nuestros planes alimenticios. Así que no tengas miedo de darte algún gusto calórico de vez en cuando, ¡pero acuérdate de hacerlo con conciencia! Si elegimos mejor los alimentos y seguimos una dieta equilibrada, podemos alcanzar nuestros objetivos de salud sin sacrificar el placer.

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